Lecturas bíblicas diarias en la vida de Cristo

La última invitación de Jesús para cerrar el año

Al terminar el año, la invitación final de Cristo resuena como llamado a una vida santa. Seguirle significa obedecer sin reservas, confiando que su camino conduce hasta los pies de Dios.

Hemos llegado ahora al último día del año. Durante todo un año, en estas lecturas diarias, hemos caminado con Cristo. ¿Hay alguna palabra mejor con la cual cerrar este libro y cerrar el año que esta última invitación de Jesús: «¡Sígueme!» Este es el verdadero resultado de todo aprendizaje de Cristo. El mero conocimiento, aunque sea de cosas espirituales, nada aprovecha, a menos que nos lleve a seguir a Cristo.

Hemos visto a Jesús en todas las diferentes fases de su vida. Hemos escuchado muchas de sus palabras. Ahora solo nos resta seguirle. El resultado de ver y conocer debe ser una vida santa en el hacer. El último día del año sugiere también este mismo deber.

¿Quién está satisfecho con su vida tal como aparece en retrospectiva desde estas sombras del atardecer? El pasado, por manchado que esté, debe irse tal como es; no podemos cambiarlo, y no necesitamos perder tiempo en lamentarnos. Pero el nuevo año está ante nosotros, y si queremos hacerlo mejor que el pasado manchado, ha de ser siguiendo a Cristo más de cerca.

Seguir a Cristo es ir adonde Él nos conduce, sin cuestionar ni resistir. Puede ser a una vida de prueba, de sufrimiento o de sacrificio; pero no importa: no tenemos nada que ver con la clase de vida a la cual nuestro Señor nos llama. Nuestro único y sencillo deber es obedecer y seguir. Sabemos que Jesús solo nos guiará por sendas correctas, y que el camino que Él toma se eleva hacia lo alto y termina a los pies de Dios.

El nuevo año en el que estamos a punto de entrar permanece sin abrir, y no sabemos qué nos acontecerá; pero si seguimos a Cristo no tenemos por qué temer. Dejemos, pues, el viejo año con gratitud a Dios por sus misericordias, con arrepentimiento por sus fracasos y pecados, y entremos en el nuevo año con el firme propósito, en el nombre de Cristo, de hacer de él el mejor y más hermoso año que hayamos vivido jamás.

Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: Follow Me

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

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