Palabras diarias para los peregrinos de Sion

La unión eterna que preserva al pueblo de Dios

Antes de toda unión vital y experimental, el pueblo de Dios tiene una unión eterna con Cristo que ordena y custodia cada circunstancia de su vida.

¡Qué misericordia es para el pueblo de Dios que, antes de tener una unión vital con Cristo, antes de ser injertados en él experimentalmente, tienen una unión eterna e inmanente con él antes de todos los mundos! Es esta unión eterna la que les da existencia en el tiempo. En virtud de esta unión eterna vienen al mundo en tal tiempo, en tal lugar, de tales padres y bajo tales circunstancias, como Dios lo ha determinado. En virtud de esta unión eterna quedan ordenadas las circunstancias de su estado temporal. Por virtud de esta unión eterna son preservados en Cristo antes de ser llamados; no pueden morir hasta que Dios haya efectuado una unión vital con Cristo.

Cualquier enfermedad que atraviesen, cualquier injuria a la que estén expuestos, cualquier peligro que los asalte por mar o por tierra, no morirán, no pueden morir, hasta que los propósitos de Dios se cumplan al llevarlos a una unión vital con el Hijo de su amor. Así, esta unión eterna veló sobre cada circunstancia de su nacimiento, veló sobre su infancia, veló sobre su edad viril, veló sobre ellos hasta el tiempo y lugar señalados, cuando ‘el Dios de toda gracia’, conforme a su propósito eterno, se complació en vivificar sus almas y así efectuar una unión experimental con el Señor de la vida y de la gloria.

Fuente y atribución

Autor original: J. C. Philpot

Título original: January 11

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. C. Philpot, publicado originalmente en Grace Gems.

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