Pensamientos vespertinos

La venida del Señor renueva nuestra paciencia y nuestra esperanza

Cada movimiento de la providencia anuncia que el Señor está cerca. La iglesia atravesará pruebas, pero Jesús vive y reinará, y su venida transforma el sufrimiento presente en esperanza y acción santa.

Si el apóstol, en su día, podía así exhortar a los santos, con cuánta mayor razón tenemos hoy para creer que el Señor está cerca. Cada movimiento en el gobierno providencial de Dios indica la proximidad de grandes acontecimientos. Los signos de los tiempos son significativos y solemnes: la profesión cristiana abundante, el avance de la ciencia humana, el espíritu de despotismo, de incredulidad y de superstición, todo ello anunciando la proximidad del carro del Rey de reyes. La iglesia de Dios aún pasará por pruebas severas; muchos serán purificados, emblanquecidos y probados. No obstante, Jesús vive, Jesús reinará, y la iglesia reinará con Jesús. Que el pensamiento de su venida sea un tema influyente de meditación y gozo, de esperanza y de acción.

La presente es la condición de sufrimiento de la iglesia. Es a través de mucha tribulación como ha de entrar en el reino preparado por su Señor que viene. Pero, en medio de las penas del peregrinaje, los peligros del desierto y los conflictos de la batalla, las burlas y persecuciones del mundo, los dolores de la enfermedad y los desgastes de la decadencia, tendremos nuestra conversación en el cielo, de donde también esperamos al Salvador, el Señor Jesucristo, quien transformará nuestro cuerpo vil para que sea semejante a su cuerpo glorioso. Aquel a quien, sin haberle visto, amamos, aparecerá pronto, y entonces ahuyentará toda tristeza, enjugará toda lágrima, aniquilará toda corrupción y nos perfeccionará en las hermosuras de la santidad.

Ya no habrá más corrupción interior, ni exposición a la tentación, ni solicitudes del mal. El corazón será perfeccionado en amor y la mente se entregará a esa luz eterna del alma que disfrutarán todos los que aman y anhelan la venida de Cristo. Que el reinado de Cristo sea primero por su gracia en nuestros corazones, y entonces podremos esperar reinar con él en gloria. La cruz aquí abajo es el único camino al trono allá arriba. ¡Precioso Jesús, apresura tu venida! Te amamos, te servimos, te anhelamos, te esperamos. Ven y perfecciónanos en tu semejanza.

Fuente y atribución

Autor original: Octavius Winslow

Título original: Evening Thoughts - December 21

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.

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