No habrá un Dios nuevo, ni un diablo nuevo, y nunca tendremos un Salvador nuevo, ni una expiación nueva. ¿Por qué, entonces, deberíamos sentirnos atraídos o alarmados por el error y el disparate que por doquier piden ser escuchados por el simple hecho de ser nuevos? ¿Qué importa a nosotros su novedad? No somos niños, ni asiduos de los teatros. En verdad, para tales niños, un juguete nuevo o una obra nueva tienen un atractivo inmenso; pero los hombres se preocupan menos por la antigüedad de una cosa que por su valor intrínseco. Suponer que la teología puede ser nueva es imaginar que el Señor mismo es de ayer. Una doctrina que se dice haber llegado a ser verdadera hace poco ha de ser, por necesidad, una mentira. La mentira no tiene barba, pero la verdad es venerable con una edad inmensurable. El viejo evangelio es el único evangelio. La compasión es el único sentimiento que nos inspiran aquellos jóvenes predicadores que exclaman: «¡Ved mi nueva teología!» con el mismo espíritu con que la pequeña María dice: «¡Ved mi bonito vestido nuevo!»
Fuente y atribución
Autor original: Charles Spurgeon
Título original: Pithy gems from Spurgeon — There will be no new God, nor a new devil, and we shall
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.