No hay razón para considerar que los juramentos solemnes ante un tribunal de justicia, o en otras ocasiones apropiadas, sean malos, con tal de que se presten con la debida reverencia. Pero todo juramento hecho sin necesidad, o en la conversación común, debe ser pecaminoso, así como todas aquellas expresiones que son apelaciones a Dios, aunque las personas crean que con ello eluden la culpa de jurar. Cuanto peores son los hombres, menos se sienten obligados por los juramentos; cuanto mejores son, menos necesidad tienen de ellos. Nuestro Señor no ordena los términos precisos en que hemos de afirmar o negar, sino una constancia en la verdad que haría innecesarios los juramentos.
La ley de la represalia
Fuente y atribución
Autor original: Religious Tract Society
Título original: Devotional and Practical Commentary — Matthew 5:33-37
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Religious Tract Society, publicado originalmente en Grace Gems.