Mañana y noche

La verdad que santifica al creyente

La santificación procede del Espíritu, pero se realiza por la verdad de la palabra de Dios, que guía a una vida sana.

La santificación comienza en la regeneración. El Espíritu de Dios infunde en el hombre aquel nuevo principio viviente por el cual llega a ser «una nueva criatura» en Cristo Jesús.

Esta obra, que comienza en el nuevo nacimiento, se lleva a cabo de dos maneras: mortificación, por la cual los deseos de la carne son sojuzgados y mantenidos sometidos; y vivificación, por la cual la vida que Dios ha puesto en nosotros llega a ser un manantial de agua que salta para vida eterna. Esto se realiza cada día en lo que se llama «perseverancia», por la cual el cristiano es preservado y continuado en un estado de gracia, y es hecho abundar en buenas obras para alabanza y gloria de Dios. Y culmina o llega a su perfección en la «gloria», cuando el alma, siendo purificada por completo, es arrebatada para habitar con seres santos a la diestra de la Majestad en las alturas.

Pero aunque el Espíritu de Dios es así el autor de la santificación, hay una agencia visible empleada que no debe olvidarse. «Santifícalos», dijo Jesús, «en tu verdad; tu palabra es verdad». Los pasajes de la Escritura que prueban que el instrumento de nuestra santificación es la palabra de Dios son muy numerosos. El Espíritu de Dios trae a nuestras mentes los preceptos y las doctrinas de la verdad, y los aplica con poder. Éstos son oídos en el oído, y al ser recibidos en el corazón, obran en nosotros el querer y el hacer según el beneplácito de Dios.

La verdad es el santificador, y si no oímos ni leemos la verdad, no creceremos en santificación. Sólo progresamos en una vida sana en la medida en que progresamos en un entendimiento sano. «Tu palabra es lámpara a mis pies y lumbrera a mi camino». No digas de ningún error: «Es sólo cuestión de opinión». Ningún hombre cultiva un error de juicio sin, tarde o temprano, tolerar un error en la práctica. Retén la verdad con firmeza, pues así reteniendo la verdad serás santificado por el Espíritu de Dios.

Fuente y atribución

Autor original: Charles Spurgeon

Título original: July 4 — Morning

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.

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