Mañana y noche

La verdad que transforma el andar

La verdad debe penetrar el alma y vivirse desde adentro; solo así se refleja en una vida de integridad, santidad y fidelidad.

La verdad estaba en Gayo, y Gayo andaba en la verdad. Si lo primero no hubiera sido así, lo segundo jamás habría ocurrido. Si lo segundo no hubiera podido decirse de él, lo primero habría sido mera pretensión. La verdad debe entrar en el alma, penetrarla y saturarla; de lo contrario, no tiene valor alguno. Las doctrinas sostenidas como mero credo son como el pan en la mano, que no nutre el cuerpo. Pero la doctrina aceptada por el corazón es como el alimento digerido, que por la asimilación sostiene y edifica el cuerpo.

La verdad debe ser una fuerza viva en nosotros, una energía activa, una realidad que habita dentro, parte de la trama misma de nuestro ser. Si la verdad está en nosotros, ya no podemos desprendernos de ella. Un hombre puede perder sus vestidos o sus miembros; pero sus partes íntimas son vitales y no pueden arrancarse sin pérdida absoluta de vida. Un cristiano puede morir, pero no puede negar la verdad.

Es ley de la naturaleza que lo interior afecte lo exterior, como la luz que brilla desde el centro de la linterna a través del cristal. Por tanto, cuando la verdad se enciende dentro, su resplandor pronto irradia en la vida exterior y en la conducta.

Se dice que el alimento de ciertos gusanos de seda tiñe los capullos que hilan; y así también el nutrimento del que vive la naturaleza interior de un hombre da un matiz a cada palabra y obra que procede de él.

Andar en la verdad entraña una vida de integridad, santidad, fidelidad y simplicidad, producto natural de aquellos principios de verdad que el evangelio enseña y que el Espíritu de Dios nos capacita para recibir. Podemos juzgar los secretos del alma por su manifestación en la vida del hombre. Sea lo nuestro hoy, oh Espíritu benigno, ser regidos y gobernados por tu autoridad divina, de modo que nada falso ni pecaminoso reine en nuestros corazones, no sea que extienda su influencia maligna a nuestro diario andar entre los hombres.

Fuente y atribución

Autor original: Charles Spurgeon

Título original: November 28 — Morning

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.

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