Lecturas bíblicas diarias en la vida de Cristo

La verdadera vida que se alimenta de toda palabra de Dios

La vida física no es nuestra mayor necesidad; nuestra vida verdadera se nutre en la comunión con Dios. Buscar primero su rey y su justicia es más importante que conseguir el pan.

Hay otras necesidades de la vida además de las que el pan suple. A veces oímos decir, como pretexto para hacer lo malo o lo vergonzoso: «Bueno, tengo que vivir», como si el hambre justificara el robo, el fraude u cualquier otro pecado para conseguir pan. Pero no es cierto que tengamos que vivir, ni que el vivir sea en sí mismo lo mejor para nosotros. Desde luego, no es cierto que debamos vivir si no podemos hacerlo sin pecar. Tenemos una vida más alta que nuestra vida física, y esta, nuestra verdadera vida, se nutre con la comunión con Dios.

Nunca nos es lícito matar de hambre nuestra naturaleza espiritual para conseguir pan para el cuerpo. Nuestro primer deber es guardar los mandamientos de Dios, y en la obediencia se halla el mayor bien que podemos alcanzar en este mundo. A veces lo mejor que podemos hacer por nuestra vida es perderla; mejor nos sería cualquier día morir de hambre que cometer el más pequeño pecado para conseguir pan. Jesús dijo: «Buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas». Conseguir pan no debería ser nuestro primer objetivo al vivir, y en realidad no es asunto nuestro. El verdadero objeto de la vida es obedecer toda palabra de Dios y buscar su justicia.

Asentémoslo, pues, de una vez para siempre: que nunca haremos nada malo para conseguir pan; que seremos fieles a Dios siempre y en todo lugar, y dejaremos a Él el cuidado de nuestro cuerpo. Él promete hacerlo si buscamos primero y únicamente su reino y su justicia. Si quiere que suframos, será porque de alguna manera el sufrimiento será lo mejor. Al menos, eso deberíamos dejarlo en sus manos. Y si hubiéramos de pasar hambre por un tiempo, Él nos dará fuerzas para soportar los dolores hasta que vea conveniente enviar alivio. Aun si hubiéramos de morir por falta de pan, nuestra alma, nuestro verdadero ser, vivirá y pasará sin mancha a la bienaventuranza eterna de Dios.

Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: Our True Life

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

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