El año devocional de Miller

La vida eterna que ya empezó en este mundo

La vida del mundo venidero no será distinta a la de aquí. Quienes aprendieron a hacer la justicia la seguirán haciendo allá, sin tropiezos ni límites, para siempre.

La vida en el mundo venidero no será distinta de la vida de aquí. Las mismas buenas cosas que hemos aprendido a hacer en este mundo las seguiremos haciendo allá. Los que han aprendido aquí a practicar la justicia continuarán, en la otra vida, practicando la justicia. Allí seguiremos obedeciendo a Dios y haciendo su voluntad, solo que seremos más obedientes que aquí y cumpliremos su voluntad mejor, perfectamente. Amaremos a Dios con todo el corazón y a los demás como a nosotros mismos; nuestra vida allí será una hermandad perfecta, y el cielo será un hogar perfecto. Allí seguirá siendo más bendito dar que recibir, y los mayores serán los que sirvan. El amor, el gozo, la paz, la paciencia, la mansedumbre, la bondad y la verdad seguirán siendo frutos del Espíritu, como lo son aquí.

La vida en el cielo no nos será tan extraña como pensamos, si hemos aprendido a hacer la voluntad de Dios en este mundo. La vida eterna comienza en el instante en que creemos en Cristo. Mientras permanecemos en esta esfera terrenal, queda estorbada y limitada por las ataduras de la tierra, pero en toda experiencia cristiana verdadera hay anticipos de lo que será la bienaventuranza plena. Cuando lleguemos al cielo, la vida comenzada aquí continuará, sin impedimento, sin límite ni imperfección, para siempre. Se nos enseña a orar para que la voluntad de Dios se haga en la tierra como en el cielo. Así es como debemos prepararnos aquí para el cielo.

Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: Miller's Year Book - December 21

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

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