«Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame». Mateo 16:24
Debemos vivir una vida útil. Nunca sale nada bueno del ocio ni del egoísmo. El agua estancada se pudre y engendra corrupción y muerte. Es el arroyo que corre el que se mantiene puro y fresco. El fruto de una vida ociosa nunca es gozo ni paz. Los años vividos con egoísmo jamás se convierten en vergeles en el campo del recuerdo. La felicidad brota de la negación de sí mismo por el bien de los demás.
Dulces son siempre los recuerdos de las buenas obras realizadas y de los sacrificios hechos. Su incienso, como perfume celestial, sube flotando desde los campos del trabajo y llena la vejez de sagrada fragancia. Cuando uno ha vivido para bendecir a otros, tiene muchos amigos agradecidos y amorosos cuyo cariño se convierte en una maravillosa fuente de gozo cuando llegan los días de debilidad. El pan echado sobre las aguas se encuentra de nuevo después de muchos días.
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: THE HAPPY LIFE
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.