Perlas de Spurgeon

La vida huye veloz como un águila tras su presa

La velocidad del águila ilustra cuán fugaz es la vida humana, siempre huyendo de una muerte más veloz que nadie puede superar.

El águila es un ave destacada por su rapidez: recuerdo haber leído el relato de un águila que atacaba a un halcón pescador, el cual había obtenido alguna presa del mar y la llevaba en alto. El halcón soltó el pez, que cayó hacia el agua; pero antes de que el pez hubiera llegado al océano, el águila había volado más velozmente de lo que el pez podía caer, y atrapándolo en su pico, se lo llevó. La rapidez del águila es casi incalculable; la ves, y ya ha desaparecido; ves un pequeño punto oscuro allá en el cielo; es un águila remontándose; que el cazador imagine que a tiempo podrá darle alcance en alguna cumbre escarpada de la montaña, y habrá desaparecido mucho antes de que él la alcance.

Así es nuestra vida. Es como un águila que se apresura hacia su presa; no simplemente un águila que vuela en su curso ordinario, sino un águila que se apresura hacia su presa. La vida parece apresurarse hacia su presa; la presa es el cuerpo; la vida huye siempre de la muerte insaciable; pero la muerte es demasiado veloz para ser superada, y como un águila alcanza a su presa, así hará la muerte.

Fuente y atribución

Autor original: Charles Spurgeon

Título original: Spurgeon Gems — The Pursuit

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.

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