Pensamientos vespertinos

La vida que brota de la sangre preciosa de Cristo

Los sacramentos no poseen vida por sí mismos; su eficacia brota de la sangre de Cristo. Solo la fe que se alimenta de Él comunica vida al alma y comunión con Dios.

¿De dónde derivan las ordenanzas su eficacia y su poder, sino de la vitalidad de la sangre del Redentor? No habría vida, por ejemplo, en la Cena del Señor si esa institución no presentara, como un cuadro vivo a la fe del participante, la sangre vivificante del Salvador. Con cuanta claridad y solemnidad el propio Jesús ha expuesto esta verdad en los versículos de nuestro lema: quien bebe con fe humilde y sencilla la sangre de Cristo, participa de la vida de Cristo, porque la vida de Cristo está en su sangre. El símbolo en sí no posee vitalidad espiritual alguna; no puede dar vida ni sostenerla. La vida en la ordenanza fluye del ejercicio de la fe, que a través de ese medio se une con la sangre de Jesús.

Pero, ¡qué vida halla el comulgante creyente en la sangre expiatoria! ¡Qué alimento, qué refrigerio, qué nutrición! ¿Acaso sorprende que Jesús sea para él el más sublime entre diez mil, y que su sangre sea lo más precioso del universo? Si la muerte de Jesús es su vida, ¡cuánto más lo será la vida de Jesús resucitado. Si la humillación de la cruz es su honra, ¡cuánto más lo será la exaltación del trono. La sangre de la expiación lo es todo para Dios en orden a satisfacción, gloria y honor, y debe serlo todo para nosotros en orden a aceptación, perdón y comunión.

Lector, ¿es la sangre de Jesús la vida de tu alma? Tu religión, tu credo y tu profesión están muertos si no son vivificados, penetrados y animados por la sangre del Hijo de Dios. Dios no tiene trato contigo en la gran cuestión de tu salvación sino por la sangre. No se encuentra contigo sino como fuego consumidor, a menos que te halle junto al propiciatorio rociado con sangre. Que jamás aparte nuestra fe la mirada de esa sangre que habla mejor que la de Abel.

Fuente y atribución

Autor original: Octavius Winslow

Título original: Evening Thoughts - May 30

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.

Comparte esta lectura