Lecturas bíblicas diarias en la vida de Cristo

La vida que vence a la muerte en Cristo

Cristo mismo une la eternidad y el tiempo, transformando la muerte en entrada a su presencia. Quienes creen en Él ya nunca mueren de verdad, pues la vida sigue más plena y gloriosa.

Martha creía en la resurrección del último día; pero aquello le parecía lejano, mientras su corazón anhelaba un consuelo presente. Fue a ese sentimiento, que muchos otros dolientes además de Martha han experimentado, que nuestro Señor dirigió estas palabras maravillosas. Su respuesta muestra que Él mismo es el puente de vida que une las orillas de la eternidad y del tiempo, llenando el oscuro abismo y acercando la resurrección y la vida eterna a la muerte de la tierra.

La resurrección no está lejos, pues toda está en las manos de Cristo. Cuando sus creyentes mueren, solo duermen en Él. No están realmente muertos; es más, ¡los que creen en Él nunca mueren del todo! Lo que llamamos morir es solo "atravesar la puerta" hacia la presencia inmediata de Cristo. Cristo abolió la muerte. Para Él, la muerte fue real y llena de terroores. Pero porque le fue tan terrible, es solo una entrada de gloria para su pueblo. Él absorbió la negrura y la lobreguez en su propia alma al atravesar el valle, y lo dejó como un valle de resplandor para sus seguidores.

Si todos pudiéramos grabar en el corazón la verdad de la vida inmortal tal como se revela en el evangelio, quitaría toda la lobreguez de las tumbas de nuestros difuntos creyentes. Los que vivimos aquí estamos en Cristo, y los que han partido están con Cristo; así, en Él, seguimos unidos. No hay más que una familia en Cristo: parte ya ha cruzado, y parte cruza ahora. ¡Pronto todos estaremos juntos!

Esta verdad de la vida sin fin es de un poder admirable cuando la hemos, siquiera en la menor medida, hecho nuestra. La muerte no es el fin de nada que realmente nos aproveche, sino solo el fin de la mortalidad, la imperfección y el pecado. La vida continúa más plena, más rica, más noble, con capacidades acrecentadas, más allá de ese "incidente" que llamamos muerte. ¡Nunca moriremos!

Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: Life in Christ

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

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