«La vida transformada del oyente es la mejor recomendación del predicador. Quienes alaban al hombre pero no practican el mensaje, son como los que catan vinos y los elogian, ¡pero no los compran!»
¡Qué estorbo son tales personas vanas para los tratantes que de veras quieren hacer negocio! Su tiempo se desperdicia, su labor se pierde, y sus esperanzas quedan frustradas.
¡Oh, que estos holgazanes y ociosos dejaran nuestro mercado! Ofrecemos el precioso fruto de la vendimia del propio Cielo, y esperamos que compren de nosotros. Pero no, alzan la copa, hablan como finos catadores, ¡y luego se van sin cerrar trato alguno!
Los sermones que hemos estudiado con cuidado, predicado con agonía, sobre los que hemos orado y llorado, son alabados por cuestiones tan menores como el estilo, la precisión y la dicción, pero la verdad que contienen no se recibe. No podemos llevar a nuestros oyentes a un trato decidido, aunque nuestras mercancías sean las mejores que el Cielo pueda proveer.
Lector, ¿es así contigo?
Fuente y atribución
Autor original: Charles Spurgeon
Título original: The preacher's best commendation!
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.