Flores de un jardín puritano

La virtud de concentrar la vida en un solo fin

Spurgeon enseña que los pensamientos concentrados en un solo objeto encienden el corazón y hacen poderosa una vida consagrada a Dios.

«Cuando los rayos del sol se concentran mediante una lente de aumento sobre un solo punto, entonces producen fuego. Así también, cuando nuestros pensamientos se concentran en un solo objeto, calientan el corazón y al fin graban la verdad a fuego en él.»

Esta es la razón por la que tantos sermones y libros son tan fríos e ineficaces: no se concentran lo suficiente sobre un solo punto. Hay muchos rayos de luz, pero están esparcidos. Obtenemos un poco sobre muchas cosas, cuando lo que se necesita es una gran verdad, y tanta de ella que quede fijada en el corazón y haga arder el alma con ella.

Este es el defecto de muchas vidas: se malgastan en una docena de objetos, mientras que si se concentraran en uno solo, serían vidas poderosas, conocidas en el presente y honradas en el futuro.

«¡Esta una cosa hago!» es un lema necesario si hemos de lograr algo.

Nuestro amigo descansaba tomando el sol, y los rayos del sol no perturbaron su sueño ni un instante. En un momento de travesura nos acercamos a su lado, y sosteniendo una lente de aumento, formamos un pequeño punto brillante sobre el dorso de su mano. Él se sobresaltó al instante como si lo hubieran tocado con un hierro al rojo, y tardó un poco en apreciar del todo nuestra lección sobre las energías concentradas. No invitó a repetir el interesante experimento, pero confesó que la próxima vez que quisiera despertar a una mente descuidada, probaría con la lente de aumento.

Gran Señor, enséñame a lograr algo para tu gloria; y, con ese fin, capacítame para vivir para ti con todo mi ser indiviso, para que la poca luz y calor que tenga quede tan concentrada que me abra camino a fuego hacia un servicio fructífero.

Fuente y atribución

Autor original: Charles Spurgeon

Título original: A necessary motto if we are to accomplish anything!

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.

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