Preparándonos para los senderos oscuros
Antes de conducir a los visitantes por las catacumbas oscuras o por las cavernas, los guías colocan lámparas en sus manos. Los pálidos haces de luz pueden parecer inútiles mientras caminan bajo el resplandor del mediodía; pero cuando entran en la oscuridad de la cueva, el esplendor de la luz del día se desvanece rápidamente, y entonces la llama de la lámpara comienza a brillar con fuerza, y los visitantes pronto comprenden cuán valiosas y cuán necesarias son sus lámparas. Sin ellas, se perderían en la densa penumbra y en los laberintos inextricables.
Somos sabios si guardamos en nuestros corazones, durante los días de claridad, las lámparas de las promesas y de los consuelos de Dios. Entonces, cuando llegue el dolor o la prueba, y se ponga el sol del gozo terrenal, estas luces ocultas brillarán como las estrellas que aparecen en el cielo cuando el día ha terminado. Somos sabios si tomamos cualesquiera lámparas de alegría que Dios ponga en nuestras manos mientras avanzamos por los senderos soleados. Puede que no veamos su necesidad en el momento, pero mañana estas pueden ser las únicas luces que tengamos para guiarnos con seguridad por caminos de peligro, prueba, aflicción, dolor o muerte.
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: Preparing for the dark paths
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.