Las Bienaventuranzas

Las cicatrices y las flaquezas de los hijos de Dios

Dios soporta muchas flaquezas en sus hijos: ve su pecado con ojo de compasión, toma en cuenta el bien que hay en ellos y pasa por alto sus faltas, como un padre perdona a su hijo.

«Yo los perdonaré como un padre perdona a un hijo obediente y diligente.» Malaquías 3:17

Dios soportará muchas flaquezas en sus hijos. Un padre soporta mucho de un hijo al que ama. A menudo contristamos al Espíritu y abusamos de su bondad. Dios pasará por alta mucha desobediencia en sus hijos.

«No ha visto iniquidad en Jacob.» Números 23:21

El amor de Dios no le hace ciego. Ve el pecado en su pueblo, pero no con ojo de venganza. Ve los pecados de ellos con ojo de compasión. Ve el pecado en sus hijos como un médico ve una enfermedad en su paciente. No ha visto iniquidad en Jacob, como para destruirlo. Dios puede usar la vara (2 Samuel 7:14), no el escorpión. ¡Oh, cuánto está Dios dispuesto a pasar por alto en sus hijos, porque son sus hijos!

Dios toma en cuenta el bien que hay en sus hijos, y pasa por alto la flaqueza. Dios hace completamente lo contrario que nosotros. A menudo tomamos en cuenta el mal que hay en otros y pasamos por alto el bien. Nuestro ojo está puesto en los defectos ajenos. Pero Dios toma en cuenta el bien que hay en sus hijos. Dios ve su fe, y hace la vista gorda ante sus fallos. «Sara obedeció a Abraham, llamándolo señor.» El Espíritu Santo no menciona su incredulidad ni su risa ante la promesa, sino que toma en cuenta el bien que había en ella. Dios pone el dedo sobre las cicatrices y las flaquezas de sus hijos.

¡Cuánto hizo la vista gorda Dios en Israel, su primogénito! Israel lo provocaba a menudo con sus murmuraciones, pero Dios respondía a sus murmuraciones con misericordias. Los perdonó, como un padre perdona a su hijo.

Fuente y atribución

Autor original: Thomas Watson

Título original: Las Bienaventuranzas — The scars and infirmities of God's children

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Thomas Watson, publicado originalmente en Grace Gems.

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