¡El poder jactancioso de la razón del hombre no ha cambiado en los últimos ciento cincuenta años! Ha apilado una cosa; y luego, otro día, se ha reído de su propia obra, ha derribado su propio castillo, ha construido otro, y al día siguiente un tercero. Tiene mil vestidos. Una vez salió vestido de loco con sus cascabeles, anunciado por Voltaire; luego salió como un matón fanfarrón, como Tom Paine; luego cambió de rumbo y tomó otra forma, hasta que finalmente lo tenemos en el secularismo vil y pervertido de nuestros días, que solo mira la tierra, mantiene la nariz pegada al suelo y, como el animal, piensa que este mundo basta; o busca otro mundo buscando este. Pues bien, antes de que un solo cabello de su cabeza se vuelva gris, el último secularista habrá desaparecido; antes de que muchos de nosotros cumplamos cincuenta años, llegará una nueva herejía. Habrán cambiado su nombre, asumido una forma nueva, adoptado una nueva clase de mal, pero su naturaleza seguirá siendo la misma: oponerse a Cristo y esforzarse por blasfemar contra sus verdades. Sobre todos sus sistemas de religión, o de no religión —pues eso también es un sistema—, podrá escribirse: «¡Transitorio! Que se marchita como la flor, fugaz como el meteoro, frágil e irreal como un vapor.» Pero de la religión de Cristo se dirá: «¡Su nombre permanecerá para siempre!»
Fuente y atribución
Autor original: Charles Spurgeon
Título original: Spurgeon Gems — Heresy
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.