Alguien dijo una vez: «Es muy difícil saber cómo ayudar a las personas cuando no se les pueden enviar mantas, carbón o comida». Para muchos esto es muy cierto. No saben cómo ayudar a otros sino de esas maneras. Sin embargo, las necesidades que estas cosas materiales satisfacen son las más pequeñas de la vida humana. Hay maneras mejores de ayudar: con simpatía, esperanza, aliento, valor, inspiración y consuelo. Estas son las bendiciones que la mayoría de las personas necesita, mucho más que mantas, carbón o comida.
Hasta donde sabemos, Jesús no dio dinero. No lo tenía para dar. Y, sin embargo, nunca hubo en este mundo otro dispensador de caridad verdadera como él. Daba ánimo, instrucción y amor. Hablaba a la gente de cosas más altas.
Ninguno de nosotros es tan pobre que no pueda ayudar de la misma manera. Quizá no tengamos plata ni oro que entregar, pero desde un corazón cálido podemos dar monedas de amor que significarán mucho más que el dinero. Mantengamos siempre un corazón tierno, y entonces podremos ser una bendición para muchos.
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: Miller's Year Book - December 23
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.