Una vida que resplandece

Las obras de Cristo evidencian su divinidad

Una reflexión sobre cómo las huellas y obras de Cristo —sanidades, hogares transformados, vidas renovadas e instituciones de misericordia— evidencian que Él es verdaderamente el Hijo de Dios.

«Entonces los que estaban en la barca vinieron y le adoraron, diciendo: Verdaderamente eres Hijo de Dios». Mateo 14:33

Mira las huellas de Cristo, y ve si son de un hombre o de Dios.

¿De quién son esas huellas junto a la puerta de Naín, y junto al sepulcro de Betania, y al salir del sepulcro de José de Arimatea? ¿De quién son esas huellas junto a las puertas del dolor, a lo largo del camino donde el leproso, el ciego, el cojo y el endemoniado le esperaban?

O mira a tu alrededor lo que ves ahora — iglesias, misiones, hospitales, asilos, hogares transformados, pecadores limpiados, vidas renovadas, enlutados consolados — ¿de quién son estas huellas?

Estas obras, realizadas por el cristianismo, son las mejores evidencias del cristianismo. A Cristo hay que juzgarlo, no por sus afirmaciones — sino por sus obras. El mundo está lleno hoy de las pruebas de la divinidad de Cristo.

Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: THE WORD WAS GOD

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

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