Comentario Devocional y Práctico

Las ocho bienaventuranzas del Sermón del Monte

Las ocho bienaventuranzas describen las gracias esenciales del cristiano y el camino de la verdadera felicidad según Cristo.

Nuestro Salvador presenta aquí ocho caracteres de personas bienaventuradas, que nos representan las principales gracias de un cristiano.

1. Los pobres en espíritu son bienaventurados. Estos ajustan su ánimo a su condición, cuando esta es humilde. Son humildes y pequeños ante sus propios ojos. Ven su necesidad, lamentan su culpa y sed de un Redentor. El reino de la gracia es de tales; el reino de la gloria es para ellos.

2. Los que lloran son bienaventurados. Aquí parece designarse aquel dolor piadoso que obra verdadero arrepentimiento, vigilancia, una mente humilde y una continua dependencia para la aceptación de la misericordia de Dios en Cristo Jesús, junto con la búsqueda constante del Espíritu Santo para limpiar el mal que permanece. El cielo es el gozo de nuestro Señor; un monte de gozo, al cual nuestro camino es por un valle de lágrimas. Tales que lloran serán consolados por su Dios.

3. Los mansos son bienaventurados. Los mansos son aquellos que se someten tranquilamente a Dios; que pueden soportar el insulto; son silenciosos, o devuelven una respuesta suave; que, en su paciencia, conservan la posesión de sus propias almas, cuando apenas pueden conservar la posesión de cualquier otra cosa. Estos mansos son bienaventurados, aun en este mundo. La mansedumbre fomenta la riqueza, el consuelo y la seguridad, aun en este mundo.

4. Los que tienen hambre y sed de justicia son bienaventurados. La justicia se pone aquí por todas las bendiciones espirituales. Estas nos son adquiridas por la justicia de Cristo, confirmadas por la fidelidad de Dios. Nuestros deseos de bendiciones espirituales deben ser fervientes. Aunque no todos los deseos de gracia son gracia, con todo, un deseo como este es un deseo que Dios mismo ha suscitado, y no abandonará la obra de sus manos.

5. Los misericordiosos son bienaventurados. No solo debemos soportar pacientemente nuestras propias aflicciones, sino que debemos hacer todo lo que podamos para ayudar a los que están en miseria. Debemos tener compasión de las almas de los demás, y ayudarlos; apiadarnos de los que están en pecado, y procurar arrebatarlos como tizones del fuego.

6. Los limpios de corazón son bienaventurados; porque ellos verán a Dios. Aquí la santidad y la felicidad quedan plenamente descritas y puestas juntas. El corazón debe ser purificado por la fe, y guardado para Dios. Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio. Solo los puros son capaces de ver a Dios, ni sería el cielo una felicidad para los impuros. Así como Dios no puede soportar mirar su iniquidad, así ellos no pueden mirar su pureza.

7. Los pacificadores son bienaventurados. Ellos aman, desean y se deleitan en la paz; y procuran estar quietos. Conservan la paz para que no se rompa, y la restauran cuando se ha roto. Si los pacificadores son bienaventurados, ¡ay de los que rompen la paz!

8. Los que padecen persecución por causa de la justicia son bienaventurados. Este dicho es propio del cristianismo; y se insiste en él más ampliamente que en cualquiera de los demás. Con todo, no hay nada en nuestros sufrimientos que pueda merecer algo de Dios; pero Dios proveerá que quienes pierden por él, aun la misma vida, no pierdan al fin con él. ¡Bendito Jesús! ¡cuán diferentes son tus máximas de las de los hombres de este mundo! Ellos llaman bienaventurados a los soberbios, y admiran a los alegres, a los ricos, a los poderosos y a los victoriosos. Hallemos misericordia del Señor; seamos reconocidos como sus hijos, y heredemos su reino. Con estos goces y esperanzas, podemos acoger con alegría las circunstancias bajas o dolorosas.

Exhortaciones y Advertencias (

Fuente y atribución

Autor original: Religious Tract Society

Título original: Devotional and Practical Commentary — Matthew 5:3-12

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Religious Tract Society, publicado originalmente en Grace Gems.

Comparte esta lectura