Solemos subestimar las pequeñas fallas en el deber. Nos parece cosa leve no cumplir un compromiso, perder la paciencia, pronunciar una palabra impaciente o airada, mostrar un espíritu áspero o descortés, hablar con falta de caridad de otra persona o fallar de algún modo que parece trivial. Pensamos que, mientras seamos honestos, fieles y amorosos en lo grande, tiene poca importancia que cometamos pequeños deslices. Pero nunca podemos saber cuáles serán las consecuencias de nuestro fracaso, aun en el deber más mínimo.
Eso daña nuestra propia vida: nos deja un poco más débiles en el carácter, un poco menos capaces de resistir la próxima tentación que llegue al mismo punto. Rompe nuestro hábito de fidelidad y hace más fácil volver a romperlo una segunda vez. Pecamos contra nosotros mismos cuando aflojamos la diligencia o la fidelidad, aun en lo más pequeño. Además, no sabemos cuáles serán las consecuencias para los demás cuando fallamos en su presencia. Un arranque de ira en un cristiano puede estorbar a muchos en su vida de fe; el descuido de un pastor en pagar una pequeña deuda puede destruir su influencia sobre muchos en su iglesia.
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: Miller's Year Book - November 4
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.