Destellos desde las ventanas de la vida

Las perlas que no sacian el hambre del alma

Una parábola sobre el hambre del alma: las cosas más codiciadas de este mundo, sin el pan de vida, no son sino burlas que no pueden salvarnos de perecer.

¡Solo son perlas!

Cierto árabe perdió una vez su camino en el desierto. Sus provisiones se agotaron pronto. Durante dos días y dos noches no tuvo ni un bocado que llevarse a la boca. Empezó a temer que moriría de hambre. Miraba con ansia, pero en vano, a lo largo de la arena llana, buscando alguna caravana de viajeros de quienes pudiera mendigar algo de comida y agua. Por último llegó a un lugar donde había un poco de agua en un pozo, y alrededor del pozo las huellas de un campamento. Algunas personas habían plantado allí sus tiendas hacía poco, y luego las habían recogido y se habían marchado. El árabe hambriento miró a su alrededor con la esperanza de encontrar alguna comida que los viajeros pudieran haber dejado atrás. Tras buscar un rato, dio con una pequeña bolsa atada por la boca y llena de algo que se sentía duro y redondo. Abrió la bolsa con gran alegría, pensando que contenía dátiles o nueces, y esperando que con ellos lograra saciar su hambre. Pero, en cuanto vio lo que contenía el saco, lo arrojó al suelo con amarga decepción, y exclamó en la desesperación: «¡Solo son perlas!», cayendo en el desierto para morir.

Así también, en las grandes crisis de la vida, las cosas más codiciadas de este mundo son solo burlas. Si no podemos tener pan, el pan de vida, ¡pereceremos!

Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: It is only pearls!

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

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