Mañana y noche

Las primicias del Espíritu y la gloria venidera

Las gracias que el Espíritu obra ya en el creyente son las primicias y la prenda de la cosecha gloriosa que ha de venir; anhela, pues, grados mayores de consagración.

Se declara una posesión presente. En este mismo momento tenemos las primicias del Espíritu. Tenemos el arrepentimiento, esa gema de primer grado; la fe, esa perla sin precio; la esperanza, la esmeralda celestial; y el amor, el glorioso rubí. Ya hemos sido hechos "nuevas criaturas en Cristo Jesús" por la obra eficaz de Dios el Espíritu Santo. Esto se llama primicia porque viene primero. Así como la gavilla mecida era lo primero de la cosecha, la vida espiritual y todas las gracias que adornan esa vida son las primeras operaciones del Espíritu de Dios en nuestras almas. Las primicias eran la prenda de la cosecha. En cuanto el israelita había arrancado el primer puñado de espigas maduras, miraba con gozosa expectación hacia el tiempo en que el carro crujiría bajo las gavillas. Así, hermanos, cuando Dios nos da cosas puras, amables y de buen nombre, como obra del Espíritu Santo, estas son para nosotros pronósticos de la gloria venidera.

Las primicias eran siempre santas para el Señor, y nuestra nueva naturaleza, con todas sus potencias, es una cosa consagrada. La nueva vida no es nuestra para que atribuyamos su excelencia a nuestro propio mérito; es imagen y creación de Cristo, y está ordenada para su gloria. Pero las primicias no eran la cosecha, y las obras del Espíritu en nosotros en este momento no son la consumación; la perfección aún está por venir. No debemos jactarnos de haber alcanzado, ni tener la gavilla mecida por todo el fruto del año: debemos hambrear y sedear la justicia, y anhelar el día de la plena redención.

Querido lector, esta noche abre bien tu boca, y Dios la llenará. Que la bendición que ya posees despierte en ti una santa codicia de más gracia. Gime dentro de ti por grados más altos de consagración, y tu Señor te los concederá, porque Él es capaz de hacer mucho más abundantemente de todo lo que pedimos o aun pensamos.

Fuente y atribución

Autor original: Charles Spurgeon

Título original: August 16 — Evening

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.

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