No puede dudarse que el apóstol habla de sí mismo. Ya fuesen las cosas celestiales bajadas hasta él mientras su cuerpo estaba en éxtasis, como acontecía con los antiguos profetas; ya fuese su alma desprendida del cuerpo por un tiempo y llevada al Cielo, o ya fuese llevado en cuerpo y alma juntamente, él no lo sabía. No somos capaces, ni nos conviene aún, de conocer los pormenores de aquel lugar y estado gloriosos. No intentó publicar al mundo lo que allí había oído, sino que expuso la doctrina de Cristo. Sobre ese fundamento está edificada la iglesia, y sobre él debemos edificar nuestra fe y nuestra esperanza. Y mientras esto nos enseña a ensanchar nuestras expectativas de la gloria que ha de revelarse, debe hacernos contentos con los métodos ordinarios para conocer la verdad y la voluntad de Dios.
Fuente y atribución
Autor original: Religious Tract Society
Título original: Devotional and Practical Commentary — 2 Corinthians 12:1-6
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Religious Tract Society, publicado originalmente en Grace Gems.