El primer ángel tocó la primera trompeta, y siguió granizo y fuego mezclados con sangre. Una tormenta de herejías, una mezcla de errores espantosos que caen sobre la iglesia, o una tempestad de destrucción. El segundo ángel tocó, y un gran monte, ardiendo en fuego, fue lanzado al mar; y la tercera parte del mar se convirtió en sangre. De este monte, algunos entienden a los líderes de las persecuciones; otros, a Roma saqueada por los godos y los vándalos, con gran matanza y crueldad. El tercer ángel tocó, y cayó del cielo una estrella. Algunos toman esto como un gobernante eminente; otros lo toman como alguna persona en el poder que corrompió las iglesias de Cristo. Las doctrinas del evangelio, los manantiales de la vida espiritual, del consuelo y del vigor para las almas de los hombres, son corrompidas y amargadas por la mezcla de errores peligrosos, de modo que las almas de los hombres hallan ruina donde buscaban refrigerio.
El cuarto ángel tocó, y cayeron tinieblas sobre las grandes lumbreras del cielo, que dan luz al mundo, el sol, la luna y las estrellas. Los guías y gobernantes están colocados más alto que el pueblo, y han de dispensarles luz e influencias benignas. Donde el evangelio llega a un pueblo y no produce los efectos debidos en sus corazones y vidas, es seguido de juicios terribles. Dios da la alarma por la palabra escrita, por los ministros, por las propias conciencias de los hombres y por las señales de los tiempos; de modo que si la gente es sorprendida, es culpa suya. La ira de Dios hace amargo todo consuelo, y aun la misma vida se vuelve pesada. Pero Dios, en este mundo, fija límites a los juicios más terribles. La corrupción de la doctrina y del culto en la iglesia son grandes juicios, y también son las causas y señales comunes de otros juicios que vienen sobre un pueblo. Antes de que las otras tres trompetas fueran tocadas, hubo una solemne advertencia acerca de cuán terribles serían las calamidades que habrían de seguir. Si los juicios menores no surten efecto, la iglesia y el mundo deben esperar otros mayores; y cuando Dios venga a castigar al mundo, los habitantes temblarán delante de él. Que los pecadores tomen advertencia para huir de la ira venidera; que los creyentes aprendan a valorar y a estar agradecidos por sus privilegios; y que perseveren con paciencia en hacer el bien.
Capítulo 9
La quinta trompeta es seguida por la representación de otra estrella como cayendo del cielo y abriendo el abismo sin fondo, del cual salen enjambres de langostas (
Fuente y atribución
Autor original: Religious Tract Society
Título original: Devotional and Practical Commentary — Revelation 8:3-5
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Religious Tract Society, publicado originalmente en Grace Gems.