Lecturas bíblicas diarias en la vida de Cristo

Las últimas palabras de Cristo en la cruz y su paz

En su última palabra, Cristo entrega su espíritu al Padre con serena confianza. Así muere el creyente: descansando en las manos eternas y amorosas del Padre celestial, sin temor alguno.

Esta fue la séptima y última de las palabras del Salvador en la cruz. La obra de Cristo como Redentor estaba ya del todo cumplida; su última palabra, «Consumado es», señaló su terminación. Ahora está listo para volver a su Padre. Ante Él se extiende el misterio de la muerte. Está a punto de perder la conciencia; su espíritu está a punto de desprenderse de su cuerpo. Aquí vemos su fe serena y confiada. La terrible lucha ha terminado, y Él está en perfecta paz. La palabra «Padre» que aquí emplea muestra que su alma ha recuperado su serenidad. Un poco antes estaba en la oscuridad y se sentía abandonado; ahora la oscuridad se ha ido y vuelve a brillar la luz plena, y el rostro del Padre resplandece sobre Él con amorosa aprobación. Es la primera experiencia del gozo glorioso de la redención, que irrumpe sobre el alma del Redentor al emerger de las sombras de su cruz.

Estas palabras son singularmente instructivas para nosotros, como un cuadro de la muerte cristiana. La muerte no es más que un entregar el espíritu en las manos del Padre celestial. Es natural considerar la muerte como una experiencia extraña y misteriosa, y pensar en ella con aprehensión, si no con temor. Dejamos atrás todo lo que nos es familiar: los amigos, los escenarios, los senderos, la vida, y salimos hacia un camino no probado, hacia lo que a nosotros se nos aparece como oscuridad, un valle de sombras. ¿Qué es la muerte? ¿Dónde estaremos al escapar del cuerpo? ¿Será oscuridad o luz? ¿Estaremos solos o acompañados?

Entonces llega esta palabra de nuestro Señor, y aprendemos que el alma creyente, al dejar el cuerpo, pasa de inmediato a las manos del Padre. Ciertamente eso basta para que lo sepamos. Estaremos perfectamente seguros por toda la eternidad si estamos en las manos de nuestro Padre. Si pensamos así en la muerte, no tendrá para nosotros ningún terror. Ningún niño teme jamás ir a las manos de su padre, y eso es todo lo que es morir para un creyente.

Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: Last Words

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

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