Comentario Devocional y Práctico

Las ventajas de la ley y la fidelidad de Dios

Meditación sobre los privilegios de la ley, la fidelidad de Dios a sus promesas y la certeza de que no debemos hacer el mal esperando que Dios lo use para bien.

La ley no podía salvar en los pecados ni de los pecados, sin embargo dio a los judíos ventajas para obtener la salvación. Sus ordenanzas establecidas, la educación en el conocimiento del Dios verdadero y de su servicio, y los muchos favores mostrados a los hijos de Abraham, todo era medios de gracia, y sin duda fueron útiles para la conversión de muchos. Pero especialmente las Escrituras les fueron confiadas. El goce de la palabra y las ordenanzas de Dios es la principal felicidad de un pueblo. Pero las promesas de Dios son hechas solo a los creyentes; por tanto, la incredulidad de algunos, o de muchos profesantes, no puede anular esta fidelidad. Él cumplirá sus promesas a su pueblo, y traerá su venganza amenazada sobre los incrédulos. El que Dios juzgue al mundo debería silenciar para siempre toda duda y reflexión contra su justicia. La maldad y la obstinada incredulidad de los judíos demostraron la necesidad que el hombre tiene de la justicia de Dios por la fe, y también su justicia al castigar el pecado. Hagamos el mal para que venga el bien, está más a menudo en el corazón que en la boca de los pecadores; pues pocos así justifican sus malos caminos. El creyente sabe que el deber le pertenece a él, y los eventos a Dios; y que no debe cometer ningún pecado, ni pronunciar una sola mentira, con la esperanza, o aun la seguridad, de que Dios pueda glorificarse así. Si algunos hablan y actúan así, su condenación es justa.

Todos los seres humanos son pecadores (

Fuente y atribución

Autor original: Religious Tract Society

Título original: Devotional and Practical Commentary — Romans 3:1-8

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Religious Tract Society, publicado originalmente en Grace Gems.

Comparte esta lectura