Mañana y noche

Le irá bien al justo en todo tiempo y condición

La promesa de que al justo le irá bien no se limita a la prosperidad ni a la persecución; abarca todo tiempo y toda circunstancia, fundada en la autoridad de la boca de Dios.

Al justo siempre le va bien. Si dijera: "Decid al justo que le irá bien en su prosperidad," habríamos de dar gracias por tan gran bendición, pues la prosperidad es una hora de peligro, y es un don del cielo el ser preservado de sus lazos. O si estuviera escrito: "Decid al justo que le irá bien cuando esté bajo persecución," habríamos de dar gracias por una seguridad tan sustentadora, pues la persecución es difícil de soportar.

Pero cuando no se menciona ningún tiempo, todos los tiempos quedan incluidos. Los "ha de" de Dios deben entenderse siempre en su sentido más amplio. Desde el principio del año hasta el fin del año, desde el primer recogimiento de las sombras vespertinas hasta que brille el lucero de la mañana, en todas las condiciones y bajo todas las circunstancias: le irá bien al justo.

Al justo le va tan bien que no podríamos imaginar que le fuera mejor, pues está bien alimentado, pues se alimenta de la carne y la sangre de Jesús; está bien vestido, pues lleva la justicia imputada de Cristo; está bien alojado, pues habita en Dios; está bien casado, pues su alma está unida en vínculos de unión matrimonial con Cristo; está bien provisto, pues el Señor es su Pastor; está bien dotado, pues el cielo es su herencia.

Al justo le va bien: bien por autoridad divina; la boca de Dios pronuncia el confortador aseguramiento. Oh amados, si Dios declara que todo está bien, diez mil diablos pueden declarar que está mal, pero nosotros nos reímos de todos ellos. Bendito sea Dios por una fe que nos capacita para creer a Dios cuando las criaturas le contradicen. Es, dice la Palabra, en todo tiempo, bien contigo, oh justo; entonces, amado, si no puedes verlo, que la Palabra de Dios te sirva en lugar de vista; sí, créelo por autoridad divina más confiadamente que si tus ojos y tus sentidos te lo dijeran. A quien Dios bendice, es bendecido en verdad; y lo que su labio declara, es verdad muy cierta y firme.

Fuente y atribución

Autor original: Charles Spurgeon

Título original: April 14 — Evening

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.

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