El año devocional de Miller

Levántame más alto, mi Dios

Acercarnos a Dios cuesta dolor y lucha, como escalar la ladera empinada de Sinaí. Él nos llama a subir, a elevarnos hacia lo mejor de la vida.

Dios siempre está muy por encima de nosotros. Solo podemos acercarnos a él elevándonos del pecado y de lo terreno hacia una vida más santa y pura. No era fácil escalar la ladera empinada de Sinaí; tampoco es fácil subir más cerca de Dios. Cuesta dolor y lucha. Debemos hacer piedras de nuestros viejos yo si queremos ascender en la vida y el carácter. Debemos subir paso a paso.

Jacob vio la vida ante él como una escalera. Esa es la verdadera visión en cada caso: no un camino llano entre prados herbosos, sino escalones rocosos por la ladera de un monte. Cantamos: «Más cerca, oh Dios, de ti, más cerca de ti; aunque sea una cruz que me levante». Una niña yacía moribunda y decía con ternura: «¡Levántame más alto! ¡Levántame más alto!». El padre tomó a la pequeña en sus brazos y la alzó todo lo que pudo, mientras ella seguía pidiendo con sus fuerzas ya menguantes: «¡Levántame más alto!». Pronto partió, levantada de los brazos temblorosos de su padre terrenal al seno de su Padre celestial. En la tumba de la niña grabaron su nombre y estas palabras: «¡Levantada más alto!». Dios quiere que todos subamos a él, que nos acerquemos más, que seamos elevados hacia lo mejor de la vida.

Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: Miller's Year Book - June 25

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

Comparte esta lectura