"Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados, en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, siguiendo al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia. Entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo, siguiendo los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos; y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás." Efesios 2:1-3
¡Cuán lamentable y cuán completa es mi cautiverio al pecado!
Un siervo atado en la casa-prisión del temor, temiendo la muerte eterna que la Escritura dice que es el salario de mi pecado;
un siervo atado en la casa-prisión de la vergüenza, odiándome y despreciándome a mí mismo a causa de mis malos pensamientos y caminos;
un siervo atado en el calabozo de la impotencia, anhelando romper las redes que me enredan y escapar al aire libre del cielo — pero hallando que todos mis esfuerzos son en vano;
un siervo atado en el calabozo de la desesperación, viendo ante mí nada sino "¡tiempo espantoso, eternidad espantosa, ningún consuelo en ninguna parte!"
— eso es lo que yo soy.
Pero ¡cuán bendita y cuán completa es la libertad de Cristo!
En Su Libro hay mil preciosas promesas para mí.
En Su redención hay una expiación plena para mis transgresiones más bajas y más negras.
En Su Espíritu Santo hay una santificación que me librará de mis corrupciones contaminantes.
En Su Cielo ¡no veré más mis pecados!
¡Así mi Salvador trata conmigo y con mi iniquidad aborrecible!
"Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, aun cuando estábamos muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (¡por gracia sois salvos!). Y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús." Efesios 2:4-6
Fuente y atribución
Autor original: Alexander Smellie
Título original: The Hour of Silence — Ephesians 2:1-3
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Alexander Smellie, publicado originalmente en Grace Gems.