Cada noche deberíamos llamar a nuestro corazón a rendir cuentas, y decir: «¡Oh, mi corazón! ¿Dónde has estado hoy? ¿Por dónde han estado vagando tus pensamientos? ¡Oh, corazón travieso! ¡Oh, corazón vano! ¿No podías permanecer junto a la fuente de los deleites? ¿Hay acaso mejor placer en la criatura que en tu Dios redentor?»
Fuente y atribución
Autor original: John Flavel
Título original: Pithy gems from John Flavel — 125
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de John Flavel, publicado originalmente en Grace Gems.