Tanto los padecimientos de la Cabeza como los de los miembros son llamados los padecimientos de Cristo, y forman, por así decirlo, un solo cuerpo de padecimientos. Pero Él sufrió por la redención de la iglesia; nosotros sufrimos por otras causas; pues solo gustamos ligeramente aquella copa de aflicciones de la que Cristo bebió primero profundamente. Se puede decir que un cristiano llena lo que falta de los padecimientos de Cristo cuando toma su cruz y, conforme al ejemplo de Cristo, soporta pacientemente las aflicciones que Dios le asigna. Demos gracias a Dios por habernos dado a conocer los misterios escondidos de edades y generaciones, y por habernos mostrado las riquezas de su gloria entre nosotros. Ya que Cristo es predicado entre nosotros, examinemos seriamente si habita y reina en nosotros; pues solo esto puede garantizar nuestra firme esperanza de su gloria. Debemos ser fieles hasta la muerte, a través de todas las pruebas, para que recibamos la corona de la vida y alcancemos el fin de nuestra fe, la salvación de nuestras almas.
Capítulo 2
El apóstol expresa su amor y gozo por los creyentes (
Fuente y atribución
Autor original: Religious Tract Society
Título original: Devotional and Practical Commentary — Colossians 1:24-29
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Religious Tract Society, publicado originalmente en Grace Gems.