Muchas personas creen que invocar a Dios significa que el sufrimiento desaparezca de inmediato. Jesús corrige esta idea: su propósito no siempre es quitar el peso, sino sostenernos mientras lo llevamos y hacerlo crecer en obediencia y carácter.
Cuando pedimos que supriman nuestras luchas, Dios suele responder con ternura y firmeza: no es su amor hacerlo todo fácil desde afuera, sino enseñarnos a vivir como hijos maduros. La fe no se forma en una comodidad continua, sino en medio de decisiones fieles.
También aquí hay una promesa preciosa: el Señor no nos deja caer solos. Las cargas pueden ser medio de formación, y en cada etapa Él muestra bendiciones que no se ven en la inmediatez. Por eso, en vez de huir de la prueba, podemos llevarla a sus manos y seguir obedeciendo.
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: Miller's Year Book - January 18
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.