Ayuda para cada día

Lleva tu enredo a los dedos pacientes de Dios

Cuando la vida se enreda, no tirones ni forcejees; lleva el mismo problema a Dios y deposítalo en sus manos para que Él lo desenrede y lo resuelva.

¿No aprenderemos muchos de nosotros una lección de la niña pequeña?

Solo una sencillez de corazón y una claridad muy definida en la oración satisfarán la necesidad. Debemos llevar la propia perplejidad y sacarla de nuestras manos para ponerla en las manos de Dios, a fin de que Él la resuelva por nosotros. Hemos de llevar el asunto a Él tan literalmente como llevaríamos un reloj roto al relojero, dejándoselo para que lo repare y lo ajuste.

Una niña que juega con un puñado de cordones, cuando empiezan a enredarse, va enseguida a su madre, para que sus dedos pacientes desenreden el nudo. ¡Cuánto mejor es esto que tirar y forcejear de los cordones hasta que el enredo se vuelva inextricable! ¿No aprenderemos muchos de nosotros una lección de la niña pequeña?

"Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro." Hebreos 4:16

Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: May not many of us learn a lesson from the little child?

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

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