Lecturas bíblicas diarias en la vida de Cristo

Lo único que falta para ser verdaderamente cristiano

La obediencia y la buena conducta no bastan; lo esencial es seguir a Cristo, entregándole todo lo que somos y tenemos, y recibiéndole como Señor y porción única del alma.

La respuesta de nuestro Señor a la pregunta del joven es muy instructiva. ¿Cuál es la única cosa que, además de cuanto podemos hacer por nosotros mismos mediante la obediencia y el cultivo del carácter, hace a alguien cristiano? Es importante poder responder a esta pregunta, pues se formula con frecuencia. Un hombre dice: «Vivo tan bien como los cristianos. Asisto a la iglesia; guardo los mandamientos; soy bondadoso con mi familia y generoso con los necesitados y los pobres; vivo con conciencia en todas las cosas. ¿Qué me falta?»

¿Qué le responderemos? ¿Le diremos que venda su campo o sus propiedades y que dé todo lo que tiene a los pobres? ¿Era esa la única cosa esencial en el consejo del Maestro a este joven? ¡No! Lo esencial era seguir a Cristo; el vender y el dar eran solo partes de esto. El corazón del joven estaba apegado a sus riquezas, y la «una cosa» era tomar a Cristo en lugar de sus riquezas. Así debemos responder a nuestro interlocutor, diciéndole que debe recibir a Cristo como su Salvador y Señor, que debe poner su dinero y todo lo que tiene a los pies de Cristo, para usarlo solo para Él y según Él lo indique, y debe tomar a Cristo como su única porción para siempre.

Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: Not Far from the Kingdom

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

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