Ningún padre responderá al clamor de su hijo hambriento que pide pan — con una piedra; ni le dará una serpiente — si le pide un pez. Aun los padres pecadores llevan en su corazón algo de la imagen de la propia paternidad de Dios. El argumento va de lo menor a lo mayor. Si un padre terenal verdadero, con todas sus imperfecciones, no se burla del clamor de su hijo, sino que responde con amor — ¡cuánto más hará nuestro Padre que está en los cielos por nosotros!
«¿Cuánto más?» es una pregunta que nadie puede responder. Solo podemos decir: tanto más — cuanto el Padre celestial sea más amoroso, más sabio y más capaz de dar que el padre terrenal. Sin embargo, debemos explicar también esta promesa con otras Escrituras. La puerta de la oración se abre de par en par en este versículo — pero quienes deseen entrar deben venir por el camino adecuado y buscar «cosas buenas».
Así como nadie que pide pan recibirá una piedra — tampoco nadie que pide una piedra recibirá una piedra. ¡Y cuántas veces acudimos a Dios, suplicándole que nos permita tener una piedra! Claro, imaginamos que es pan, y que será alimento para nosotros. Es alguna cosa terrenal, algún don de honor o de placer, algún logro de la ambición, algún objeto del deseo del corazón. Parece pan a nuestra visión engañada. Pero Dios sabe que es solo una fría piedra, que nos dejaría hambrientos si llegáramos a recibirla; y nos ama demasiado como para escuchar nuestros patéticos clamores por ella, o para conmoverse ante nuestra vehemencia o nuestras lágrimas hasta dárnosla. Cuando pedimos una piedra — Él nos dará pan.
Así es como muchas peticiones de cosas terrenales no son concedidas. Sin embargo, las oraciones no quedan sin respuesta. ¡En lugar de la piedra que deseamos — Dios nos da el pan que necesitamos! No siempre sabemos qué es pan — y qué es una piedra. ¡Debemos dejar a Dios la decisión final en todas nuestras oraciones!
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: Good Things from God
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.