Tesoros de Spurgeon

Los diamantes del cielo: cuando tus lágrimas llegan a Dios

Un consuelo para el alma atribulada que ora: Dios escucha al instante cada suspiro y atesora cada lágrima, porque los gemidos son la música de su corte.

¡Los diamantes del cielo!

"¡He aquí él ora!" Hechos 9:11

Las oraciones son notadas al instante en el cielo. En el momento en que Saulo comenzó a orar, el Señor lo escuchó. Aquí hay consuelo para el alma atribulada, pero que ora. Muchas veces un pobre quebrantado de corazón dobla su rodilla, pero solo puede articular su lamento en el lenguaje de los suspiros y las lágrimas. Sin embargo, ese gemido ha hecho vibrar todas las arpas del cielo con música; esa lágrima ha sido recogida por Dios y atesorada en el llagario del cielo. "Tú pones todas mis lágrimas en tu frasco" implica que son recogidas a medida que fluyen.

El suplicante que solo puede gemir sus palabras será bien comprendido por el Altísimo Dios. Puede que solo levante la mirada con el ojo nublado; pero la oración es la caída de una lágrima. Las lágrimas son los diamantes del cielo. Los suspiros son parte de la música de la corte de Jehová, y se cuentan entre las melodías más sublimes que llegan a la majestad celestial.

No pienses que tu oración, por débil o temblorosa que sea, pasará inadvertida. Nuestro Dios no solo oye la oración, sino que ama oírla. "Él no olvida el clamor de los humildes." Es verdad que no mira con agrado las miradas altivas ni las palabras soberbias. No se interesa por la pompa y el boato de los reyes. No escucha el estruendo de la música marcial. No tiene consideración por el triunfo y el orgullo del hombre. Pero dondequiera que haya...

un corazón lleno de dolor piadoso,

o un labio que tiembla de angustia,

o un gemido profundo,

o un suspiro de arrepentimiento

el corazón de Jehová está abierto. Él registra esa oración en el libro de su memoria. Él pone nuestras oraciones, como hojas de rosa, entre las páginas de su libro de recordatorio; y cuando el volumen se abra al fin, ¡de allí brotará una fragancia preciosa!

Fuente y atribución

Autor original: Charles Spurgeon

Título original: Spurgeon Treasures — The diamonds of heaven!

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.

Comparte esta lectura