Perlas de Spurgeon

Los dolores del infierno no expían el pecado

Los sufrimientos de los condenados en el infierno son consecuencia del pecado, pero jamás constituyen una expiación, pues ni la tierra, ni el cielo ni el infierno pueden quitar un solo pecado.

Los dolores de los condenados en el infierno no son ninguna expiación por el pecado. Sufren a consecuencia del pecado, pero no se ha hecho expiación por ellos, pues todo lo que han sufrido no ha disminuido lo que aún les falta por sufrir. Y cuando diez mil veces diez mil años hayan pasado sobre sus pobres y malditas cabezas, estarán tan lejos de haber satisfecho la justicia divina como lo están ahora, porque el pecado es algo tan espantoso que ni siquiera el infierno puede consumirlo. El pecado es arrojado a sus llamas y los hombres sufren allí, pero todos los fuegos del infierno jamás han consumido un solo pecado, ni jamás podrían. ¡Piense en eso! ¡La tierra, el cielo y el infierno jamás podrían quitar un solo pecado de una sola alma!

Fuente y atribución

Autor original: Charles Spurgeon

Título original: Pithy gems from Spurgeon — The pains of the damned in Hell

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.

Comparte esta lectura