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Los frustrados planes que Dios convierte en bendición

Dios nos bendice continuamente al no permitirnos ciertas cosas que anhelamos; las decepciones que lloramos suelen ser, en realidad, sus bendiciones más ricas para nuestra vida espiritual.

Dios nos bendice continuamente al no permitirnos hacer ciertas cosas que deseamos grandemente hacer. Él frustra nuestras ambiciones mundanas, porque permitirnos alcanzarlas sería dejar que nuestras almas sufrieran un daño serio.

Un cristiano desea la prosperidad mundana; pero en cada esfuerzo que hace en esa dirección es derrotado. Habla de sus fracasos como de desgracias, y se pregunta por qué otros hombres, menos trabajadores y menos rectos, prosperan mucho más que él. Llega incluso a insinuar que los caminos de Dios no son justos.

Pero, sin duda, las mismas decepciones que tanto le afligen son en realidad sus bendiciones más ricas. Dios sabe que el éxito de sus planes sería fatal para los intereses más altos de su vida espiritual.

Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: His richest blessings

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

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