Dichosa la nación bendecida con los medios de gracia. Nadie fue jamás salvado por los medios de gracia aparte del Espíritu Santo. Puedes escuchar los sermones del hombre a quien Dios se complace en honrar; puedes elegir, de entre todos tus teólogos, los escritos del hombre a quien Dios bendijo con una porción doble de su Espíritu Santo; puedes asistir a toda reunión de oración; puedes pasar las páginas de su bendito libro; pero en todo esto no hay vida para el alma aparte del aliento del Espíritu divino.
Usa estos medios, te exhortamos a usarlos y a usarlos con diligencia; pero recuerda que en ninguno de estos medios hay nada que pueda beneficiarte a menos que Dios el Espíritu Santo los tome y los corone. Estos son como las tuberías de la plaza del mercado; cuando el manantial fluye con agua, entonces se llenan y recibimos de ellos bendición; pero si la corriente es detenida, si el manantial deja de dar su caudal, entonces son pozos sin agua, nubes sin lluvia; y puedes acudir a las ordenanzas como un árabe recurre a su odre cuando está seco, y con tus labios resecos puedes chupar el viento y beber el torbellino, pero sin recibir del medio de gracia ni consuelo, ni bendición, ni instrucción.
Fuente y atribución
Autor original: Charles Spurgeon
Título original: Spurgeon Gems — Means of Grace
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.