Los ministerios más divinos
«El Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.» Mateo 20:28
No debemos cometer el error de pensar que el servicio cristiano consiste meramente en oraciones, devociones y actos de adoración.
Los ministerios más divinos de cada día son los pequeños servicios de amor que Dios envía a nuestro camino. La media hora que el hombre ocupado toma de sus ocupaciones . . .
para consolar un dolor,
para ayudar a un hermano desanimado a recomenzar,
para levantar a quien ha desfallecido en el camino,
para visitar a un vecino enfermo y brindar consolación, o
para dar a un joven el consejo que necesita —
es la media hora del día que brillará con más esplendor cuando los registros de la vida sean desplegados ante Dios.
El secreto de una ayuda abundante se encuentra en el deseo de ser una ayuda, una bendición, para todos cuantos encontramos. Solo comenzamos a ser como Cristo cuando comenzamos a desear ser útiles. Cuando este deseo es siempre dominante, la vida es una incesante bendición. Ríos de agua brotan de ella continuamente para bendecir al mundo.
«Servíos unos a otros en amor.» Gálatas 5:13
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: The divinest ministries
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.