«No temas». «¡Ah! pero Señor», dice el alma, «yo sí temo. Me temo a mí mismo más que a nadie. Temo mi corazón vil y malvado, mis fuertes pasiones y concupiscencias, mis numerosos enemigos interiores, las trampas de Satanás y las tentaciones del mundo. Tú dices: “No temas”. Pero yo temo. No puedo evitar temer». Con todo, el Señor dice: «No temas». Veamos si podemos hallar algo que lo explique con más claridad. Hay allá una multitud, y una mujer débil en compañía de su esposo. Él le dice, toda ella temblando y temerosa de pasar por el gentío: «No temas; tómase de mi brazo, síguese de mí». Ella se toma de su brazo y ya no teme. Así es el alma tímida con sus enemigos. Dice: «¿Cómo atravesaré esta multitud de dificultades? ¿Cómo me abriré paso entre estas dudas y temores que se oponen?» Su esposo, el Señor, viene y dice: «No temas; tómate de mi fortaleza; síguese de mí». El alma oye, obedece y se aferra; sus enemigos ceden; sus dudas y temores se apartan, y pasa a salvo.
O tomad otra comparación familiar. He aquí un niño que tiembla ante un gran mastín; pero el padre dice: «No temas, no te hará daño, solo mantente cerca de mí». «Libra mi alma», clamó David, «de la espada; mi única de la zarpa del perro». ¿Quién es ese perro sino Satanás, aquel enorme mastín cuyas fauces hieden a sangre? Si el Señor dice: «No temas», ¿por qué hemos de temerle? Es un enemigo encadenado. Pero ¡cuánto necesita el alma tímida estos divinos «no temas»! Pues sin él, todo es debilidad; con él, toda fortaleza; sin él, todo temblor; con él, toda osadía. «Donde está la palabra del rey, allí hay poder»; y esto hace tan eficaces los «no temas» del Señor. Como decía Agustín: «Da lo que mandas y manda lo que quieras». La carga permanece, pero se da fortaleza para llevarla; las pruebas no disminuyen, pero se acrecienta el poder para soportarlas; los males del corazón no se quitan, pero se comunica gracia para vencerlos.
Fuente y atribución
Autor original: J. C. Philpot
Título original: September 28
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. C. Philpot, publicado originalmente en Grace Gems.