Aun cuando el Señor sabe que las obras de su pueblo están realizadas en amor, fe, celo y paciencia; sin embargo, si sus ojos, que son como llama de fuego, observan que cometen o permiten lo que es malo, los reprenderá, corregirá o castigará. Aquí está la alabanza del ministerio y del pueblo de Tiatira, por parte de Aquel que conocía los principios desde los cuales actuaban. Crecían en sabiduría y bondad. Todos los cristianos deberían desear ardientemente que sus últimas obras sean sus mejores obras. Sin embargo, esta iglesia disimuló ante algunos seductores malvados. Dios es conocido por los juicios que ejecuta; y por este juicio sobre los seductores, muestra su cierto conocimiento de los corazones de los hombres, de sus principios, designios, disposición y carácter. Se da ánimo a quienes se mantuvieron puros e incontaminados. Es peligroso despreciar el misterio de Dios, y tan peligroso como recibir los misterios de Satanás. Guardémonos de las profundidades de Satanás, de las cuales quienes menos conocen son los más felices. ¡Cuán tierno es Cristo con sus siervos fieles! No impone nada sobre sus siervos sino lo que es para su bien. Hay promesa de una amplia recompensa para el creyente perseverante y victorioso; también conocimiento y sabiduría, acordes a su poder y dominio. Cristo trae el día consigo al alma, la luz de la gracia y de la gloria, en la presencia y el gozo de él, su Señor y Salvador. Después de cada victoria sigamos aprovechando nuestra ventaja contra el enemigo, para que podamos vencer y guardar las obras de Cristo hasta el fin.
Capítulo 3
Epístolas a la iglesia en Sardis; (
Fuente y atribución
Autor original: Religious Tract Society
Título original: Devotional and Practical Commentary — Revelation 2:18-29
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Religious Tract Society, publicado originalmente en Grace Gems.