Perlas devocionales de Thomas Brooks

Los pequeños pecados multiplicados se vuelven grandes y peligrosos

Un pecado pequeño, multiplicado, adquiere un peso abrumador. Como una pequeña gota puede hundir un barco, así el menor pecón no perdonado puede abrir las puertas del infierno.

Los pequeños pecados multiplicados llegan a ser grandes. No hay nada menos que un grano de arena, y sin embargo no hay nada más pesado que la arena del mar cuando se multiplica.

¡Los pequeños pecados son muy peligrosos!

Un poco de levadura leuda toda la masa. Un pequeño cuchillo puede matar. Una pequeña vía de agua en un barco puede hundirlo. Una pequeña falla en una buena causa la arruina.

Así también, un pequeño pecado puede, de una sola vez, cerrar la puerta del cielo y abrir las puertas del infierno.

Aunque el escorpión es pequeño, ¡puede picar a un león hasta matarlo!

¡Así también el menor de los pecados, si no es perdonado por la muerte de Cristo!

Fuente y atribución

Autor original: Thomas Brooks

Título original: Pithy gems from Thomas Brooks — 85

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Thomas Brooks, publicado originalmente en Grace Gems.

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