Mañana y noche

Los pozos que los peregrinos cavan para otros

El consuelo que un creyente obtiene en su aflicción se convierte en un pozo del que beben los peregrinos que vienen después.

Esto nos enseña que el consuelo obtenido por uno puede a menudo resultar útil a otro; así como los pozos serían usados por la comitiva que llegaba después. Leemos algún libro lleno de consolación, que es como la vara de Jonatán, que destila miel. ¡Ah! pensamos que nuestro hermano ha estado aquí antes que nosotros, y cavó este pozo para nosotros además de para sí mismo. Mucha "Noche de lágrimas", "Armonías a medianoche", un "Día eterno", "Un tropiezo en el camino", un "Consuelo para los afligidos", han sido un pozo cavado por un peregrino para sí mismo, pero que ha resultado igualmente útil a otros.

Lo notamos de manera especial en los Salmos, como aquel que comienza: "¿Por qué te abates, oh alma mía?" Los viajeros se han regocijado al ver la huella del hombre en una orilla estéril, y amamos ver las señales de los peregrinos al atravesar el valle de lágrimas.

Los peregrinos cavan el pozo, pero, cosa extraña, se llena desde arriba en vez de desde abajo. Usamos los medios, pero la bendición no brota de los medios. Cavamos un pozo, pero el cielo lo llena con lluvia. El caballo se prepara para el día de la batalla, pero la seguridad es del Señor. Los medios están conectados con el fin, pero no lo producen por sí mismos. Aquí vemos que la lluvia llena los estanques, de modo que los pozos se vuelven útiles como depósitos del agua; el trabajo no se pierde, pero tampoco suplanta la ayuda divina.

La gracia bien puede compararse con la lluvia por su pureza, por su influencia refrescante y vivificante, por venir solamente de lo alto, y por la soberanía con que es concedida o retenida. ¡Que nuestros lectores tengan lluvias de bendición, y que los pozos que han cavado se llenen de agua! ¡Oh, qué son los medios y las ordenanzas sin la sonrisa del cielo! Son como nubes sin lluvia, y estanques sin agua. ¡Oh Dios de amor, abre las ventanas de los cielos y derrámanos una bendición!

Fuente y atribución

Autor original: Charles Spurgeon

Título original: September 13 — Morning

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.

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