Comentario Devocional y Práctico

Manos que se resisten a extenderse: la misericordia de Cristo

Ante el hombre de la mano seca, Cristo confronting la dureza del corazón y revela que sanar el sábado es obra de su poder y gracia, que debe recibir toda la gloria.

El caso de este hombre era lastimoso; tenía una mano seca, lo cual le impedía trabajar para ganarse el sustento; y los que están así son los objetos más apropiados de caridad. Ayúdese a quienes no pueden valerse por sí mismos.

Pero los infieles obstinados, cuando no pueden decir nada contra la verdad, con todo no se rinden. Oímos lo que se dice mal, y vemos lo que se hace mal; pero Cristo mira la raíz de amargura en el corazón, la ceguera y la dureza de éste, y se entristece.

Tiemblen los pecadores de corazón duro al pensar en la ira con que los mirará pronto, cuando llegue el día de su ira.

El gran día de sanidad ahora es el día de reposo, y el lugar de sanidad la casa de oración; pero el poder de sanidad es de Cristo. El mandato del evangelio es como el que aquí se registra: aunque nuestras manos estén secas, si no queremos extenderlas, es culpa nuestra que no seamos sanados. Pero si somos sanados —entonces Cristo, su poder y su gracia, deben tener toda la gloria.

La gente acude a Cristo (

Fuente y atribución

Autor original: Religious Tract Society

Título original: Devotional and Practical Commentary — Mark 3:1-5

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Religious Tract Society, publicado originalmente en Grace Gems.

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