El apóstol dice a los corintios que en aquella coyuntura de tiempo era bueno para los cristianos mantenerse solteros. Sin embargo, afirma que el matrimonio y los consuelos de ese estado están establecidos por la sabiduría divina. Aunque nadie puede quebrar la ley de Dios, esa regla perfecta deja a los hombres en libertad de servirle de la manera más conforme a sus capacidades y circunstancias, respecto de las cuales otros muchas veces son jueces muy inhábiles. Cada uno debe decidir por sí mismo, buscando consejo de Dios sobre cómo debe actuar.
Los cristianos casados no deben procurar separarse de sus cónyuges incrédulos.
Fuente y atribución
Autor original: Religious Tract Society
Título original: Devotional and Practical Commentary — 1 Corinthians 7:1-9
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Religious Tract Society, publicado originalmente en Grace Gems.