«Del río sus conductos alegran la ciudad de Dios, el santuario de las moradas del Altísimo. Dios está en medio de ella; no será conmovida». Salmo 46:4-5
«Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido; porque mayor es el que está en vosotros que el que está en el mundo». 1 Juan 4:4 [Véase también Salmo 110:2, Zacarías 2:5.]
Los cristianos verdaderos, con un espíritu recto, todavía están sujetos a tentaciones de dentro y de fuera; pero velando en oración, no caen por ellas. Al contrario, como las pruebas y tentaciones son grandes ayudas para revelar sus debilidades ocultas y moverlos a ser más cautos, serios y fieles, son seguidas y recompensadas con grandes y gloriosas victorias.
Las tentaciones ciertamente no son gozosas en sí mismas, pero van acompañadas de buen fruto y benditos efectos en los fieles. Por eso Santiago nos manda tenerlo todo por gozo cuando caemos en diversas pruebas y tentaciones. ¿Qué razón tienen de temer las pruebas y tentaciones quienes hallan que cada una trae consigo una nueva bendición? Sin embargo, nunca debemos ceder a la tentación cuando viene en forma de solicitación al pecado. Porque si lo hacemos, contristamos al Espíritu, deshonramos a nuestro Padre celestial, y Jesús es herido de nuevo en la casa de sus amigos. Tales tentaciones no provienen de Dios, sino de Satanás, y deben resistirse con celo en la fuerza prometida.
Fuente y atribución
Autor original: Carl Heinrich von Bogatzky
Título original: A Golden Treasury for the Children of God — February 15
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Carl Heinrich von Bogatzky, publicado originalmente en Grace Gems.