"No temas, porque yo te he rescatado. Te he llamado por tu nombre; mío eres tú. Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y cuando pases por los ríos, no te anegarán. Cuando camines por el fuego, no te quemarás ni las llamas te consumirán. Porque yo soy el SEÑOR, tu Dios, el Santo de Israel, tu Salvador." Isaías 43:1-3
Al pueblo de Dios no se le promete quedar exento de la prueba, ¡sino sostén debajo de ella!
El Señor no se compromete a conducir a Sus hijos por un camino llano, sino a proveerles calzado de hierro y bronce, para que puedan caminar con seguridad por la senda áspera y espinosa.
No promete tender puentes sobre las aguas del dolor y los ríos de la tribulación, sino que les asegura Su presencia al atravesarlos. "¡Yo estaré contigo!", dice. "Cuando pases por los ríos de dificultad, no te anegarás. Cuando camines por el fuego de la opresión, no te quemarás."
Peregrino cristiano, ¿no bastará esto?
El sostén en la prueba te conviene más que la exención de ella.
La aflicción y el dolor, en manos del gran Médico, ¡son medicina para el alma!
Las heridas que Él inflige son para la sanidad del espíritu.
El fuego por el que tal vez te conduzca no te quemará, ¡sino que solo te purificará y te hará resplandecer!
Fuente y atribución
Autor original: Autor desconocido
Título original: medicine for the soul!
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Autor desconocido, publicado originalmente en Grace Gems.